Ana María Aboglio
A fines de 2024, la zona de Punta Tombo, en la provincia de Chubut, fue centro de atención mediática al conocerse la condena del ganadero Ricardo Adolfo La Regina por el delito de daños y crueldad contra el animal.[1]
Como se lee en La masacre de los pingüinos en Punta Tombo: El ganadero, sus propiedades, el ecocidio y la crueldad contra los animales. los grupos ambientalistas aplaudieron una sentencia que aplicaba coordinadamente varias normas, superando la ausencia de una figura hace tiempo buscada incluso a nivel internacional: el ecocidio. Los animalistas también pudimos elogiar una suerte de justicia para muchos animales masacrados con crueldad, aunque todos contando como uno solo, en los términos de la ley 14.346.
Como afirmó el juez Richeri: “Más allá de los conflictos que el Sr. La Regina nos ventiló con su tío o con autoridades de aplicación, la antinomia fundamental del derecho ambiental se representó claramente entre la figura del Ricardo La Regina ganadero, y por el otro, el Dr. Borboroglu, como protector del pingüino y su hábitat” (f.187). La contraposición y el conflicto ante “idénticas circunstancias, colocándolos en polos opuestos, que tensionaron uno con el discurso del otro”, fueron obvios para el juez, quien evidenció así el entramado jurídico-político atinente a los animales industrializados. Es decir, el juez reproduce el discurso legal que condena a las vacas, mostrando el antropoespecismo jurídico.
Además de la cría extensiva, Chubut cuenta con establecimientos que no solo tienen su propia hacienda en feed lots sino que brindan lo que llaman hotelería para otros productores, por ejemplo en el caso del feed lot del Departamento de Gaiman en el Valle inferior del Río Chubut, con capacidad para hospedar más de 2500 cabezas. Por su parte, el INTA chubutense se enorgullece de la producción in vitro de embriones para que una cordera pueda tener su hijo a los nueve meses de edad y no a los dieciséis o dieciocho usuales, para lo que necesitan emplear gonadotropina coriónica equina recombinante (reCG) con el objetivo de estimular los ovarios de las corderas prepúberes. La optimización de características genéticas para tornar a los animales más y mejor productivos es una constante que el uso de animales como vestimenta, comida y experimentación continúa avalando.
En este mes de abril de 2026, el recrudecimiento de la división entre diferentes animales según criterios moralmente irrelevantes y de acuerdo con intereses humanos coloca nuevamente en los medios a Punta Tombo. Convirtiendo a los burros en mercaderías comestibles, asistimos al lanzamiento de un proyecto comercial que ya se conocía para la época de la sentencia.[2] La prensa tantea con preguntas los posibles rechazos por parte de la sociedad argentina y los productores se parapetan tras la simplificación que ofrece la ecuación utilitaria. La sarcofagia[3] como telón de fondo hace que la discusión se centre fuera de los intereses básicos de los animales.
Burros y pingüinos, especies asociadas simbólicamente a la resistencia y la humildad… Es fácil distraerse. O es fácil que nos distraigan. Dada la cercanía del famoso Día del Animal en Argentina, el 29 de abril, y con el objetivo hace años perseguido de extraerlo de su raigambre especista, sería decisivo pensar en que el respeto por el Otro-animal empieza por sacarlos del plato, del baño y del ropero, de manera de fisurar el paradigma que convierte a la Tierra en un matadero global.
Notas
[1]Tribunal Colegiado, causa: “MINISTERIO PÚBLICO FISCAL S/INVESTIGACIÓN MALTRATO ANIMAL – PUNTA TOMBO”, del 20 de noviembre de 2024.
[2] Entre las muchas noticias publicadas, ver por ejemplo Infobae, 12 de abril de 2026.
[3] En el sentido utilizado por Mónica Cragnolini, aludiendo a que se trata de ingesta de cadáveres, lo cual quedaría neutralizado al hablar de “carne” o “carnivorismo”, y como parte de una tríada compuesta por crueldad, sarcofagia y virilidad carnívora, con la que caracteriza la violencia estructural contra los animales. Ver M. B. Cragnolini, “El Gran Carnicero y la pandemia”, Erasmus. Revista para el diálogo intercultural, 2021, 23.